A pesar de encontrarse hospitalizado en Roma debido a una neumonía bilateral, la figura del Papa Francisco estuvo presente en el corazón de los argentinos al cumplirse, el 13 de marzo, 12 años de la elección pontificia de Jorge Bergoglio. Para conmemorar el aniversario, fieles de todo el país se unieron en diversos actividades para celebrar su legado y orar por su salud.
En Buenos Aires, las celebraciones se centraron en un encuentro de oración por la paz y la salud del Papa, que tuvo lugar en el monasterio de Santa Catalina. Organizado por el Movimiento de los Focolares, la Comunidad de San Egidio y otras organizaciones, congregó a numerosos asistentes, que elevaron sus oraciones por el bienestar de Francisco, pidiendo por su pronta recuperación.
En las distintas parroquias y comunidades de la Ciudad, los fieles se unieron a través de actos simbólicos. A las 12, se convocó a realizar una oración colectiva, con la recomendación de rezar un Ave María en acción de gracias por los años de pontificado de Francisco.
Además, se invitó a todas las iglesias, parroquias y capillas a hacer sonar las campanas a esa hora, mientras que bomberos y fuerzas de seguridad también participaron tocando las sirenas.
La jornada incluyó la celebración de misas especiales, utilizando ornamentos blancos como signo de paz y unidad, y una reflexión en los colegios católicos al iniciar la jornada escolar.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, destacó: "Lo celebramos porque su pontificado ha sido y es motivo de alegría para el mundo. Nos ha invitado a la cultura del encuentro, a atender puentes, a la fraternidad universal. Al mismo tiempo, su magisterio es una invitación al compromiso, al compromiso con una Iglesia abierta a todos, al compromiso de una Iglesia solidaria, hospital de campaña que recibe a los heridos de la vida".
"Le pedimos a Dios que nos anime en el compromiso de concretar tantas enseñanzas que nos dejó en estos años y, con mucha esperanza, seguimos rezando por su salud. Que Dios lo bendiga con la Iglesia de Buenos Aires, lo abrazamos fuerte y le agradecemos por tanto que nos ha dado y nos sigue dando", expresó.
Córdoba
En Córdoba, las celebraciones tomaron la forma de un festival por la paz y la justicia social, organizado por la Vicaría de los Pobres y la agrupación Compromiso Francisco. Esta actividad, que tuvo lugar en la Plaza San Martín, frente a la catedral local, contó con una variada programación que incluyó música, poesía, danzas, anécdotas y reflexiones sobre el mensaje del Papa Francisco contadas desde una radio abierta.
El arzobispo, cardenal Ángel Rossi SJ, compartió con los presentes una reflexión sobre el actual pontífice: "Bergoglio fue y es un implacable en el servicio de nuestra gente, especialmente de los más sencillos. Alguna vez me tocó ir a visitarlo siendo arzobispo en Buenos Aires y en la sala de espera para charlar con él había personajes que yo decía 'si no estuviera Bergoglio, estos tipos entre ellos se matan'".
"Cuando surgen estas figuras bondadosas, nobles, grandes, tienen la dimensión y la capacidad de poder unir incluso posturas extremas, porque la bondad y la caridad unifican los corazones", consideró.
Uno de los momentos más destacados fue la feria de economía social y solidaria, en la que los asistentes pudieron adquirir productos de emprendedores locales, mientras se reflexionaba sobre el compromiso del Papa con los más necesitados.
La jornada finalizó con una emotiva interpretación colectiva de la canción "Solo le pido a Dios" del cantautor León Gieco, una pieza icónica que fue dedicada especialmente al Papa Francisco, simbolizando el deseo de unidad y paz.
Además, las organizaciones sociales, dirigentes y fieles que se sumaron a esta celebración, presentaron un manifiesto destacando la trascendencia del pontificado de Francisco.
El escrito, que cuenta con seis puntos, pone a la luz el trabajo de Francisco defendiendo a los pobres, excluidos, migrantes y desplazados por las guerras o por el hambre, proponiendo la caridad y la solidaridad, pero también haciendo relevante la necesidad de transformar las estructuras que dan origen a la pobreza.
Otro de los puntos destacados del documento resalta el papel de Bergoglio en la lucha contra la corrupción interna en la Iglesia y su esfuerzo por combatir los abusos dentro de la institución.
Finalmente, el texto hace mención a su encíclica Laudato si' y destaca la interconexión entre el deterioro ambiental y humano. En este contexto, enfatiza que un enfoque ecológico debe incluir una dimensión social para atender tanto el sufrimiento de la tierra como el de los pobres.
Al finalizar la celebración, los participantes se unieron para asistir a una misa especial por la salud de Francisco.